SI NO ERES IN NI ERES OUT ¿ERES MIDDLE?

Es de todos sabido el gran reto que supone «estar en la onda» cuando no te sale por naturaleza.

Probablemente haber usado en la frase anterior «estar en la onda» me tache del mundo it lo que me queda de vida pero es que soy muy ochentera para mis cosas… qué le vamos a hacer.

Desde la más cruel de nuestras adolescencias se nos vendió que el mundo estaba dividido entre los que molaban y los que no. Luego aparecieron las películas americanas de institutos, Sensación de Vivir y alguna cosa más que sólo sirvió para reforzar en nuestras, aún impresionables cabezas, esa equivocada idea de una división grupal que ha sido una constante desde que el ser humano se volvió imbécil (allá por los principios de la evolución).

He nombrado la adolescencia porque parece que es una etapa en la que esta distinción resulta más evidente y a la vez más dolorosa. Luego con el tiempo y si tienes suerte consigues encontrar a los de tu tribu y parece que todo empieza a resbalar un poquito más pero el tema es que en mi pubertad la diferenciación se dividía entre «el molar y el no molar» … cosa que me he percatado que arrastra este mundo adulto en el que ahora me encuentro.

Stuck-in-the-middle-l

Quién ha tenido una sensación de loser/outsider/incomprendido de manual durante gran parte de su vida y ha tenido que luchar contra esa percepción personal, reafirmada por algunos adorables seres sin escrúpulos, es probable que entienda de qué le hablo con todo esto de ser middle.

Está claro que para ser in te tienen que dejar y para ser out te tienes que sentir… ¿qué se necesita para ser middle? Pues venga con mi (probablemente equivocada y absurda) explicación:

REQUISITO Nº1: disfruta de una apacible vida de cotidianidad adereza con una mezcla entre lo que te gusta y lo que se lleva.

Ejemplo: lee a Terry Pratchett y también a Mark Everett, conoce al dedillo la última colección de The Row y reconoce que podrías tararear al menos tres canciones de Camela, conoce con interés minucioso la serie Black Mirror/True detective/Breaking Bad/Orange is the new black y piensa seriamente en ir al cine a ver Cómo entrenar a tu dragón 2.

REQUISITO Nº2: ten un trabajo que según los cánones establecidos (a.k.a etiquetas obsoletas) no haga vislumbrar tus aficiones.

Ejemplo: trabaja en el mundo informático y se un artista del paddle surf, se profesora de asignaturas soporíferas y diseña ropa, trabaja de cajera de supermercado y haz una repostería de Estrella Michelín.

REQUISITO Nº3: Discrepa en tu realidad de aquellos proyectos de vida que te forjaste en tus años de carrera, deprímete al gusto por no haber conseguido alcanzar ni el 50% de los mismos y luego date cuenta de que estás dentro de la media mundial en cuanto a bajonazos existenciales se refiere.

Ejemplo: A los treinta seré madre-padre, tendré mi propia casa, un trabajo (así «trabajo», sin más), podré practicar con asiduidad mis aficiones o podré vivir de ellas, habré encontrado la estabilidad emocional, etc. y encuéntrate haciendo cenas de «me llevo el bocadillo y la bolsa de papas que tenía en casa», sé becario-parado-contratado en prácticas, no te plantees la maternidad como una opción factible en tu vida y asiente con la cabeza si reconoces esta palabra: Tinder.

Estoy segura de estar dejándome el quid de la cuestión, la explicación de ese poso reconocible y difícil de adjetivar pero ¿a que sabéis de qué os hablo? ¿Sí? pues encantada, aquí una Middle.

4 comentarios en “SI NO ERES IN NI ERES OUT ¿ERES MIDDLE?

¡Gracias por pasarte y comentar!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s